El objetivo profesional marca la dirección curricular de la persona. El hecho de definirlo permite no desviarnos de la trayectoria laboral procurando una formación y experiencia encaminada; si bien, se puede modificar mientras se avanza.
Las preguntas para escoger la ocupación “ideal” son:
- ¿Cómo soy?
- ¿Qué puedo hacer?
- ¿De qué quiero trabajar?
Las respuestas dependerán de tus intereses, motivaciones, capacidades y competencias.
La definición del objetivo profesional empieza por el autoconocimiento, es decir, saber cuáles son tus:
- Competencias
- Valores profesionales
- Intereses profesionales
- Características personales
Este autoanálisis y valoración del entorno laboral es muy positivo para uno/a mismo/a, puesto que permite el propio conocimiento en las debilidades, fortalezas, oportunidades y debilidades (DAFO) enfocándonos a la empleabilidad y la especialización.
Hay que definir una ruta para lograr el objetivo y saber el perfil profesional de la ocupación a desarrollar: las tareas y los requisitos del puesto de trabajo (funciones, formación reglada y complementaria, experiencia y competencias), como las condiciones laborales del sector. Un punto a tener en cuenta para conseguir los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para acceder a la salida profesional escogida. Siendo muy importante marcar hitos: a corto plazo (unos 6 meses), a medio plazo (1-2 años) y largo plazo (2-3 años) para no perder de vista el itinerario a seguir.
A continuación tienes un listado de valores que te puede ayudar a identificar cuáles son los tuyos:
- Valores profesionales relacionados con la creatividad y el desarrollo profesional: prestigio, independencia, responsabilidad, poder desarrollar nuevas ideas y teorías, etc.
- Valores profesionales relacionados con el trabajo y sus características: variedad, trabajo rutinario, trabajo físico, trabajo intelectual, flexibilidad horaria, trabajar en equipo, trabajar de forma autónoma, cuidar a personas, cuidar animales, reparar objetos, etc.
- Valores profesionales relacionados con la empresa: remuneración económica, reconocimiento del rendimiento en el trabajo, identificación con los valores de la organización, etc.
- Valores profesionales relacionados con el ambiente y la gestión en el lugar de trabajo: buen ambiente, estabilidad laboral, empresa grande o pequeña, buena dirección, etc.
4 ventajas de definir tu objetivo laboral
Ya que un objetivo profesional nos permite evolucionar y construir una trayectoria exitosa a nivel laboral, es necesario que también que sepas desarrollar un fin, el cual muchas veces estará alineado con el propósito empresarial de la organización para la cual trabajamos, por ende serás:
Un empleado metódico
Cuando tienes un claro objetivo laboral, por inercia te conviertes en una persona mucho más planificada, que fija una estrategia progresiva de crecimiento, y que además de ello; es consciente de los recursos y habilidades con las que cuenta para avanzar.
Una persona más centrada
Como ya has podido notar, si estás por desarrollar un objetivo profesional es porque tienes en claro qué quieres hacer, y, por tanto; tendrás tu atención plenamente dirigida a un punto central: el crecimiento de tus habilidades, capacidades, las cuales te permitirán obtener una mejor trayectoria.
Un colaborador con más criterio
Una de las características que las personas desarrollan un buen objetivo profesional como consecuencia de tener en mente, es el criterio que comenzarán a aplicar en cada proyecto, lo que indudablemente les convertirá en alguien con mayor proactividad y muy motivado en lo que hace.
Líder en lo que haces
Y si logras todo ello, lo más lógico es convertirse en un líder de equipo, alguien en quien los demás podrán ver un modelo idóneo en el que inspirarse para seguir creciendo, gracias al profundo conocimiento que manejan, y el esmero que prestan en la comunicación que ejercen con el entorno.
El hecho de trabajar el propio objetivo personal muestra motivación, interés y “cultura del esfuerzo” cuando uno/a presenta su candidatura a una oferta laboral. Definición que se debe incluir brevemente en el currículum o perfil profesional en LinkedIn, para describir el puesto de trabajo deseado aportando los beneficios de contratación para la empresa. Una redacción breve, concreta, concisa y directa relacionando la experiencia práctica con los conocimientos teóricos.


